6.12.11

Rompo todo lo que escribo

Quiero escribir, sí, realmente lo quiero, llevo mucho tiempo que siempre quiero entrar y escribir, pero nunca sé el qué, y cuando lo sé, lo que no sé es el cómo. Es como si mi cerebro no encontrara las palabras para expresar lo que me gustaría expresar, así que al final acabo desistiendo, y mi blog se queda vacío y abandonado. Y al final acabo vagando por otros blogs, leyendo aquí y allá, asombrada por la naturalidad con la que escribe la gente, lo bien que se expresan mientras pienso ¿por qué no se me ocurren esas cosas a mí? Antes escribía bien, cualquier cosa podía inspirarme y vomitar un montón de palabras llenas de sentimientos. Pero ahora parece que la inspiración me abandonó hace tiempo, o quizás es que simplemente, se me ha olvidado esto de escribir, y ya no sé cómo hacerlo.

Esta noche, quería escribir sobre otras cosas, sobre este año, sobre lo bien que me siento, sobre deseos, atracciones y universo. Y al final, he acabado borrando las cuatro líneas estúpidas que había escrito. Tendré que volverlo a intentar en otro momento.

4.9.11

Lo bonito de prometerse con una persona es sentir que la amas tanto como para desear querer pasar el resto de vuestras vidas juntos. Que un futuro sin la otra persona a tu lado se te antoje inconcebible. Y no sólo tienes que sentirlo y desearlo, también tienes que estar preparado, o preparada, que pienses "ahora es el momento".

Dudo un poco de los matrimonios que se han casado porque "tenían" que hacerlo. Porque han tenido un hijo, o porque se sienten presionados de alguna forma, por su edad, o por su situación familiar, o porque su pareja quiere, no sé, por algún motivo que no te deje opción a preguntarte si realmente lo deseas, y si estás preparado para ello.

Que luego, todo puede salir bien, igual que todo puede salir mal. La barrera que separa el amor del odio, o del no-amor, es muy fina y muy fácil de atravesar, así que nunca se sabe.

Y no, nosotros aún no nos hemos prometido. Hace un par de años me parecía algo muy lejano, y ni estaba preparada, ni me planteaba si lo deseaba o no, posiblemente no.

Ahora, creo que sí es el momento.

27.7.11

Vivir al revés

De día no se duerme igual. No entiendo cómo hay personas que pueden trabajar siempre de noche, aunque a lo mejor es cuestión de acostumbrarse. Y no es lo mismo acostumbrarse a cuatro o cinco noches al mes, que a trabajar noche tras noche.
El caso es que es una putada, porque dormir de día no es lo mismo que dormir de noche. Casi siempre llego completamente espabilada a casa, con el sol dañándome los ojos mientras conduzco (haciendo un esfuerzo gigante por no quedarme dormida y por poner toda mi concentración en la carretera), y después de desayunar y meterme en la cama, me cuesta un buen rato que el sueño me venza. Pero no es un sueño tan profundo y reparador como el nocturno, sino que es superficial y siempre está plagado de ruidos, perros que ladran, coches que pasan, vecinos cortando el césped, o podando con sus motosierras, alguna obra en algún lugar, alguien que ha olvidado que duermo y me llama al teléfono... Cosas que me recuerdan que el día ha empezado para el resto del mundo mientras que yo intento terminar el mío.
Y después de cuatro, o cinco horas con suerte, me despierto, me levanto y paso el día en estado de zombi.

Cuando me dieron este contrato, tuve la oportunidad de elegir entre un turno fijo de mañanas de lunes a viernes, o un turno rotatorio de lunes a domingo. Y siempre hay gente que se asombra de que no me interesen los turnos fijos, pero es que hay una gran diferencia económica, además de mi inexplicable gusto por complicarme la vida un poco. Al fin y al cabo, me gusta vivir al revés de vez en cuando.

11.7.11

Un barullo de ideas colapsando mi cerebro

Creo que a veces mi cerebro funciona demasiado rápido, múltiples pensamientos se pasean por él, encorriéndose unos a otros, enredándose todos juntos y al final acaba resultando demasiado complicado desenmarañar esa maraña de ideas que se ha formado.
A veces no puedo dormir por su culpa, porque hay tantas cosas dentro de mi cabeza formando un gran ovillo que es imposible encontrar el extremo por el que tirar para deshacerlo y ponerlo todo en orden.
Y siempre he creído que esto no puede ser bueno, tener un montón de pensamientos golpeando mi sien, peléandose unos con otros por ver quién es el más importante.
Creo que ése es el motivo de que me duela tanto la cabeza últimamente, mi ovillo de pensamientos.
Quisiera poder aprender a dejar mi mente en blanco de vez en cuando.

19.4.11

7

Hace exactamente 7 años que emprendimos este camino juntos. Y fíjate qué lejos hemos llegado. Aunque para qué engañarnos, todo lo que hemos recorrido no ha sido fácil. A lo largo de todo este tiempo nos hemos ido encontrando con un montón de piedras, unas más grandes, otras más pequeñas... que hemos tenido que ir sorteando hábilmente para no tropezar con ellas y caer. Y sí, con alguna hemos tropezado claro, pero nos hemos levantado, nos hemos sacudido el polvo y hemos seguido caminando.

En el camino, nos hemos encontrado con días muy soleados y con paisajes estupendos en los que nos hemos recreado. Pero también ha habido días muy nublados, grises y sombríos, donde la bruma apenas nos dejaba ver, o pensar con claridad, y alguna vez hemos estado a punto de perdernos, de soltarnos de la mano y coger otro camino sin darnos cuenta. Pero lo bueno de las nubes es que al final se marchan y dejan pasar los rayos del sol otra vez.

A veces nos hemos cansado de caminar, yo más que tú, estoy segura, y he tenido que parar a tomar aliento, a recapacitar y decidir si era capaz de continuar o si me daba media vuelta y cogía un atajo de vuelta a casa.
También he estado a punto de elegir otros senderos que creía que serían mejores. Emprenderlos sola creyendo que hallaría soluciones que en nuestro camino no hallaba, pero por suerte no me alejé, pues ahora veo que al final de esos senderos sólo había precipicios y barrancos.

Al final, siempre hemos permanecido juntos, apoyándonos el uno en el otro cuando ya no nos quedaban energías, o esperanza, uniendo nuestras fuerzas en las adversidades, luchando contra el viento que intentaba impedirnos caminar.
Y seguimos caminando. Juntos. Y lo seguiremos haciendo. De la mano.

13.4.11

Las palabras, suelen perder parte de su esencia, de su significado, tras repetirlas continuamente, haciendo que incluso al pronunciarlas, suenen raras, y vacías.

29.3.11

Groupon cumple un año

Desde que descubrí Groupon hará unos 9 meses, soy una "groupon-adicta", y no hay semana en la que no acabe comprando algo. A mí me parece una idea fantástica, y que en tiempos de crisis, es una gran ayuda, tanto para los establecimientos como para los clientes.

Los que no conocéis de que va, os haré un pequeño resumen. Es una web en donde todos los días ponen ofertas increíbles de sitios de vuestra ciudad: restaurantes, hoteles, spas, peluquerías, centros de estética, espectáculos... que podéis comprar y disfrutar cuando os venga bien en los próximos meses (suelen ser 6), ahorrándote un montón de pasta.
La primera vez que compré uno de sus cupones, me mostré un poco... recelosa. Porque claro, piensas que un descuento tan importante, tiene que tener alguna pega, alguna trampa por algún lado, por ejemplo, que el servicio no sea el mismo, que sea peor que si pagas lo que vale realmente. Pero  realmente es como cuando vas a las rebajas, en temporada normal puedes encontrar unos pantalones por 50 euros, por poner un ejemplo, y en rebajas encontrar esos mismos pantalones por 20, lo cual no implica que les hayan arrancado los botones y quitado un trozo de tela para que valgan eso. Y con Groupon tienes rebajas todos los días del año, y en todo lo que puedas imaginar.

Lo que más suelo comprar yo son cupones de restaurantes. Porque a nosotros nos gusta salir a cenar de vez en cuando por ahí, cosa que no podíamos hacer tampoco muy a menudo porque cenar fuera resulta bastante caro (a no ser que vayas a una cadena de comida-basura) y con Groupon es una gozada. Puedes cenar excelentemente bien, por precios a veces incluso más baratos que en una de esas cadenas que acabo de nombrar. Y así también hemos conocido sitios nuevos, algunos han resultado sorprendentes y seguro que volvemos.
También compro muchos cupones de belleza que me encargan mi madre o mi tía, que como ya les empiezan a pesar los años, pues se han enganchado también a Groupon por sus descuentazos en tratamientos faciales, corporales y masajes.

Yo estoy muy contenta con Groupon, y existen más páginas que se dedican a lo mismo que ellos, algunas las he probado, pero... no es lo mismo. Groupon es la que más variedad y mejores descuentos oferta, la que mejor funciona, y la que mejor servicio de atención al cliente tiene (hace poco surgió una incidencia con un establecimiento para el que había comprado unos descuentos, y lo solucionaron todo tan rápido que me quedé alucinada).

Yo siempre les estoy recomendando a mis amigos, familiares, compañeros de trabajo, y os lo recomiendo a vosotros también si aún no los conocéis. Pinchad aquí para acceder a su web.

También deciros, que Groupon acaba de cumplir un año, y lo están celebrando con un concurso de 1200 € para gastar en descuentos. ¡Qué feliz me harían si me tocaran a mí! Creo que me durarían bien poco xD. Porque claro, aunque compro bastante, no compro todo lo que me gustaría comprar, más que nada porque me arruinaría pronto y no es plan... Si queréis participar vosotros también, no tenéis más que pinchar aquí. (Daros prisa, sólo hay de tiempo hasta el 10 de abril)

Espero que Groupon siga cumpliendo muchos más, y desde aquí les deseo: ¡Feliz cumpleaños!

18.3.11

Cada vez que pienso en lo que ha ocurrido en Japón, en lo que está ocurriendo allí, me dan escalofríos.
Es horrible.
Y pienso en lo frágiles que somos. Y en lo poderosa que es la naturaleza. En todo lo que hemos hecho y estamos haciendo para cabrearla. Y en que esto solo es un pequeño aviso. Una advertencia. Una demostración de su fuerza. La batalla sólo la puede ganar ella, es cuestión de tiempo. Estoy convencida de que algún día, los humanos nos iremos a la mierda, de que sí habrá un fin, el fin del mundo.

Desde aquí todo mi apoyo para Japón.

19.2.11

Pues empezamos bien

Vaya, estamos ya casi acabando febrero y aún casi no he asimilado que hemos cambiado de año.
Mi comienzo de año ha sido un poco... lleno de sopresas. Aunque febrero se lleva la palma, desde que empezó no han parado de pasarme cosas realmente inesperadas. Y si al menos fueran buenas... pero no. Di que bueno, siempre podría ser todo peor, mucho peor.

Primero fue lo de la ITV. Fui a pasarla, y le empezaron a sacar tantas faltas graves a mi coche que casi no  caben en la hoja. Mi coche tiene ya una edad, sí, este año hará 15 años, pero hasta ahora había pasado las ITVs sin problemas, algún año con alguna falta sin importancia y que no me costaba mucho dinero solventar. Pero este año... ha sido un dineral. Cuando fui a buscar el coche al taller y me sacaron la factura casi me echo a llorar. Sobre todo si tenemos en cuenta que ya llevo un mes sin trabajar, y no sé durante cuánto tiempo durará esta situación. Pueden ser dos meses, o pueden ser seis. Aunque calculo que como máximo serán cuatro, pero nunca se sabe. Así que lo del coche fue bastante deprimente.
Luego se le unió que tuvieron que operar a mi tía de cáncer, y a mi tío de la rodilla. Y que yo fui a mi revisión con el dermatólogo y me dio la agradable noticia de que me tienen que quitar dos pecas. Otra vez. Más cicatrices para mi cuerpo. Esto era algo que lo veía venir, porque en mis dos últimas revisiones no me citó para quitarme nada, y estaba todo bien, y dos revisiones seguidas ya era demasiado como para pasar otra también. Así que nada, el próximo mes a pasar por el quirófano yo también.
Y además, antes de todo esto, pusieron fecha para el examen de una oposición a la que me apunté y que no esperaba que fuera tan pronto, ya que la convocatoria salió casi en otoño. Así que esto me cogió por sorpresa y me agobió muchísimo, porque el examen es ya, la próxima semana. Cuando se publicó la fecha, a primeros de febrero, casi me da un algo. Más que nada porque no había estudiado ni la tercera parte de lo que me entra para este examen (si apruebo tengo que hacer otro examen) y me convertí en el agobio personificado. Por suerte, como ya he dicho, llevo un mes en paro, porque si ya tuviera que trabajar me hubiera pegado un tiro, seguro. A base de no dormir mucho, de salir de casa lo justo y de carecer de vida social, terminé el temario hace tres días, y ahora estoy repasando y haciendo tests (este examen es de test) y me he tranquilizado ya bastante, la verdad. Me volveré a poner histérica si apruebo y tenga que empezar a estudiar la siguiente parte para el siguiente examen que también será inminente, pero bueno, primero tengo que aprobar éste.

Así que como véis, he empezado el año caóticamente. Y siempre quiero escribir muchas cosas aquí, y nunca puedo. Y cuando puedo, ya no tiene sentido escribir lo que quería escribir, y al final no escribo, y tengo esto completamente abandonado...

25.12.10

Mi espíritu navideño está agotado

Necesito uno de esos días de no hacer nada, de morirse de asco en el sofá tragando tele mientras van pasando las horas y asqueada te vas a la cama, a pesar de haber dormido un porrón de horas durante el día.
Lo necesito ya, estoy completamente agotada. Y no creo que lo tenga en unas semanas...
El hospital donde estoy ahora (que no es exactamente un hospital, pero prefiero preservar mi identidad) me agota. Porque más que trabajo de laboratorio, lo que es se parece más a un trabajo de fábrica, sólo que no trabajo con piezas sino con sangre. Todo el día de pie, haciendo esfuerzos, para arriba para abajo, haciendo fuerza... acabo con las manos y la espalda en un estado lamentable. Y por lo menos esta semana tengo dos días seguidos de fiesta, que las dos anteriores sólo tuve uno. Y con uno... no puedo desconectar, no puedo dedicarlo a estar en el sofá. Tengo que repartir las horas en limpiar la casa, hacer comidas/cenas para la semana siguiente, los ensayos con mi grupo... y además en estas fechas se añaden las compras navideñas. Y los días sólo duran 24 horas, vaya putada. Así que siempre acabo la semana cansada, y la vuelvo a empezar cansada. Y ahora llevo un cansancio acumulado que no puedo más. Y estoy hasta las narices de la navidad por el simple hecho de que me está agotando todavía más, y claro, llego a las cenas/comidas/reuniones familiares agotadísima, y no las disfruto porque estoy pensando en que tengo sueño/me duele la espalda/mis piernas no son piernas y no responden/todo es un asco y me quiero ir ya.
A pesar de todo, os deseo unas felices fiestas :-)

26.11.10

Adicta a las compras

Confieso que soy una ebay-adicta. Y en las épocas en las que mi economía está bastante bien y me puedo permitir ciertos caprichos, lo soy aún más. Soy capaz de buscar durante horas y horas lo que quiero,en diferentes idiomas y comparando en dónde puedo encontrar el mejor precio.
La verdad es que no me gusta ir de compras, y menos en una ciudad como ésta, que será bastante grande, pero tiene muchas carencias, y yo que soy un tanto rarita, nunca, o casi nunca, encuentro cosas de mi gusto, y si las encuentro es a precios desorbitados. Por eso siempre compro en ebay cosas que aquí no encuentro, o que aquí resultan demasiado caras, y que si me las traen de Malasia, de Australia, de Alemania o de Hong Kong, aun incluyendo los gastos de envío, me sale mucho más barato. Por supuesto hay que tener cuidado de a quién le compras y el qué, revisar sus votos, asegurarse de que es fiable y de que si en un momento dado tienes un problema con el pedido, te lo van a resolver.
Así pues, compro de todo un poco, ropa, zapatos, complementos, productos de la marca Tupperware (de la que también soy adicta y aquí resultan extremadamente caros, por no hablar del sistema de venta), productos electrónicos, productos para mascotas... en fin, un poco de todo. 
Me encanta ebay.

8.11.10

Llegó el día



Precisamente hoy. Un día cualquiera. Un día más.
Aunque no haya pastel y no tenga velas.
Me gustó este vídeo para un día como hoy. Uno cualquiera.

2.11.10

Comenzó el invierno

Este invierno, la Uga cumple 4 años. Y siempre que llega el invierno, más éstos últimos 2 años, tengo miedo.
Tengo miedo porque cuando era pequeña tuve una tortuga que me regaló una amiga de mi madre, ya que debido al tamaño que había alcanzado, no sabía qué hacer con ella. Era un poco más grande que la Uga ahora (y la Uga hace ya días que no me cabe en la palma de la mano), y la tuve durante algunos años, 3 o 4. Las tortugas en invierno hibernan, así que un invierno, se puso a hibernar. Nosotros la metíamos en un cubo protegida con toallas para que no se helara, ya que hibernaba en la terraza. Pero aquel año, al llegar la primavera, no despertó, había muerto durante la hibernación, no sé si porque no había comido suficiente durante el verano y no había tenido suficientes reservas, o porque había hecho demasiado frío y no lo había aguantado, o porque ya estaba vieja... no lo sé, el caso es que murió, y me dio pena. Tampoco mucha, ya que era una tortuga un tanto... malvada.

Así que ahora, tengo miedo de que le pueda pasar lo mismo a la Uga. Y la Uga sí que me daría pena porque es especial y diferente. Todo el mundo lo dice, que nunca han visto una tortuga así, una tortuga que no tenga miedo de nada, que te persiga por toda la terraza y se te suba al pie si le dejas, que no muerda y se deje acariciar la cabeza. Esto, entre otras cosas.

Y claro, cuando llega el invierno es un problema. Porque ella vive fuera en la terraza, y si la dejamos en la terraza, aunque esté protegida en alguna caja, podría ser que se helara (y más aquí, que hace unos cuantos grados menos que en la ciudad y hiela casi todas las noches, si no son todas) y si la metemos en casa, no hiberna. Los últimos años la hemos metido en casa, y la dejábamos en un lugar fresco metida en una caja con una pequeña trampilla por si quería salir. Y claro, se pasaba los días deambulando por ahí, atontada y sin querer comer, eso sí, pero despierta.
Así que no sé cuál es la mejor solución para ella, para que resista el invierno sin problemas, y en primavera despierte más hermosa y sana que nunca, preparada para dar otro estirón.

Ella la primavera pasada:

11.10.10

La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre.

Friedrich Nietzsche

21.9.10

Se fue el más grande de nuestra tierra

A todos los aragoneses nos ha afectado mucho la pérdida de J.A. Labordeta. Todos sentíamos cariño hacia él y lamentamos su pérdida. El domingo, todos los aragoneses nos quedamos huérfanos. Y en el ambiente se respira tristeza, y se oye un cántico. Su canto a la libertad. Un verdadero himno para nosotros.



Descansa en paz.

26.8.10

A punto de vomitar

Tengo un defecto muy grande. O quizás sea una mala costumbre.
El caso es que muy pocas veces me cabreo. Claro que hay cosas que me molestan, o que me sientan mal, pero sé muy bien cómo digerirlas, cómo tragarlas sin que me incomoden. El problema es que no sé hacer que desaparezcan. Y es un gran problema. Porque se quedan tanto tiempo dentro de mí que al final empiezan a podrirse y a resultar indigestas. Unas se pudren antes que otras, pero al final todas apestan, se amontonan unas encima de otras, crean una montaña de podedumbre, y un buen día, tengo que vomitar. Porque, o vomito, o me pudro yo también.
Y cuando vomito, todo se convierte en un caos. Es como una violenta explosión de sentimientos, que primero suelen ser de ira y rabia, y luego se mezclan con la decepción, hasta confundirse con la tristeza. Grito, me vuelvo violenta, lloro, el mundo se me antoja mi mayor enemigo y soy capaz de destruir a quien se me ponga por delante, porque entonces, sí que me cabreo. Me enfado por todas las pequeñeces, por todas las minúsculas partículas que forman la montaña podrida.
Y ahora mismo, tengo miedo. Porque algo huele a podrido dentro de mí, y pronto empezaré a sentir naúseas.

8.8.10

¿Sí o no?

Me cuesta tomar decisiones, por pequeñas o irrelevantes que puedan ser. Nunca estoy segura de qué opción elegir, siempre dudo, y le doy vueltas y más vueltas, y lo sopeso absolutamente todo, aunque sea la mayor estupidez, como decidir si me compro ese pantalón o el otro, o si vamos a tal bar o al que está más allá. Así que imagina lo que me cuesta tomar decisiones más trascendentales o relevantes para mi vida o mi futuro.
Sin embargo, las mejores decisiones son las que tomo sin pensar. Sin darles vueltas. Cuando no hay tiempo y tienes que decidir entre un sí o un no, entre esto y lo otro. Es como cuando juegas a piedra, papel o tijera, que apenas tienes tiempo para pensar, decidir tu próximo paso, haciéndolo prácticamente por intuición. Y éstas son decisiones, de las que no me suelo arrepentir, o que no me salen mal. Ojalá pudiera tomar todas así. Todo sería mucho más sencillo.

6.8.10

De repente ocurrió. Algo que no quería. Fue un accidente, un pequeño contacto. 
Quise apartarme de inmediato, me hacía daño. Era como si a través de ese pequeño roce, todas las energías negativas, los malos sentimientos, fluyeran de un cuerpo al otro, y en el punto de contacto me hirieran salvajemente.
Quería apartarme pero había una fuerza sobrenatural que me lo impedía. Era un contacto muy dañino en aquel momento, pero a la vez me era reconfortante. El calor del contacto humano. El calor de sentirme menos sola. El calor que se estaba llevando la ira y la rabia, y me devolvía tristeza y pensamientos oscuros.
Sentirme menos sola... pero sola al fin y al cabo.
Al final me aparté. Y dí media vuelta.

2.8.10

Poderoso y devastador

Recuerdo, como si estuviera aquí a mi lado, su terrible sonido. Su sofocante calor abrasándome la piel. Su olor, tan intenso, tan asfixiante. Recuerdo sus ansias de devorarlo todo, y su rapidez para hacerlo.
Nunca me había parado a pensar en él, nunca había pensado que pudiera ser tan poderoso y temible. Es de ese tipo de cosas que hasta que no las vives no sabes realmente cómo es, no puedes imaginar lo devastador y poderoso que puede ser. El fuego.
Vivir un incendio tan de cerca es... horrible. Llegué a temer realmente por mi vida, aunque todo podría haber sido muchísimo peor. Al final, el único que salió mal parado fue mi coche.
Ahora, a pesar de que ya han pasado varias semanas, aún me estremezco al pasar cada día por los restos carbonizados que aún conservan el olor del temible fuego y sé que es algo que nunca podré olvidar. 

20.5.10

¿Monogamia?

El tiempo hace el cariño, pero también hace el desgaste.
Cuando nos enamoramos, hacemos todo lo posible porque la otra persona permanezca a nuestro lado para siempre. Damos el 100% de nosotros y hacemos las cosas lo mejor que podemos. Conforme pasan los años, simplemente, dejamos de esforzarnos, dejamos de darlo todo y dejamos que todo pierda su sentido. Para qué voy a decir "te quiero", "qué guapa/o estás", "qué buena está esta comida", "qué bien te sienta esa ropa"... si lo he dicho ya demasiadas veces. Para qué voy a tener un detalle si ya he tenido demasiados. Para qué voy a comprarle nada por su cumpleaños, o por nuestro aniversario, si ya nos hemos regalado muchas cosas. Para qué voy a ser cariñoso/a, o le voy a demostrar mi amor de alguna manera, si ya sabe que le quiero. ...
Y entonces, hay dos opciones. O aceptarlo. O no aceptarlo.

Todo esto viene a que el otro día, en un capítulo de House, salía el caso de un matrimonio abierto, donde tenían el permiso mutuo de acostarse con quienes quisieran. La mujer decía algo así como que si tu pareja sólo te da el 90 % de lo que necesitas, o te conformas, o buscas ese otro 10 % en otra persona. Lo cual no quiere decir que no quieras a tu pareja, si no que además es beneficioso puesto que te ayuda a darte cuenta y valorar ese 90% que tu pareja sí te da.
Sé, que aunque nos neguemos a creer que el hombre es monógamo, realmente no lo es. Que no digo que no haya parejas perfectas donde se dé el caso de que ambos se entreguen al 100% y sean felices y fieles para siempre, pero creo que son una minoría.

Yo reconozco, que en los últimos años, me he sentido fuertemente atraída por algunos hombres durante algún tiempo. Y también reconozco, que a veces he tonteado con algunos por el simple hecho de sentirme atractiva, de sentirme bien cuando me piropean. Todos lo necesitamos, ¿no? Y si en casa no te hacen sentir así, pues lo acabas buscando fuera. El que sólo se quede ahí, y no pase a mayores, depende de cada uno, y de cuánto puedas resistir a la tentación.

Mi relación con Joaquin hace tiempo que se desgastó. Y por eso sufrí aquella crisis hará cosa de un año, porque siempre he sido bastante inconformista, y no tengo por qué conformarme con algo o alguien que no me llena del todo o no me da lo que necesito, pero claro, también tengo moral y de pequeña me enseñaron a no hacerle daño a los demás. Así que supongo, que he aceptado la situación. Todo cambia. Y aunque ese todo me guste menos que antes, me sigue gustando, y eso es lo importante, supongo. O al menos eso es lo que pienso ahora.

12.5.10

El vendedor ambulante

Cuenta la leyenda que John Chapman era un vendedor ambulante, que vivía en Swaffham, un pueblecito del Reino Unido.
John, una noche, tuvo un sueño en el que se le decía que tenía que ir a Londres, a London Bridge, y que esperara, porque allí le sería desvelado el lugar donde yacía escondido un tesoro.
Era un sueño, y John no le hizo caso. Pero éste se repitió otra noche, y después otra, y John pensó que después de tres veces de soñar lo mismo, quizás significara algo. Así que cogió sus cosas, cogió a su perro, y se fue camino a Londres.
Al llegar, se paró en medio del puente, y esperó. Esperó, y esperó... la gente iba y venía, pero nadie le decía nada. Estuvo allí durante tres días, y cuando ya pensaba en marcharse a casa, un comerciante pasó y le preguntó qué hacía allí.
John le contó su sueño, y el comerciante se rió de él. Le dijo, que era una tontería creer en los sueños, y que si él hiciera lo mismo, también sería rico, pues iría a Swaffham y cavaría bajo un gran manzano donde encontraría una caja llena de monedas de oro. Le dijo que se fuera a casa y se dejase de tonterías, que la única forma de encontrar dinero, era trabajando.
John le dio las gracias por su consejo y volvió a su casa.
Al llegar, se puso a cavar bajo el manzano que tenía tras su casa y encontró una caja llena de monedas de oro. En la caja había una extraña inscripción, difícil de leer, en la que ponía "Debajo de mi, yace otra fortuna más grande que ésta". John siguó cavando, y efectivamente, encontró otra caja, llena de oro.
John donó parte de su fortuna al pueblo de Swaffham que sirvió para reconstruir la vieja iglesia.
Y en el pueblo, construyeron una estatua, que todavía se puede encontrar, con una leyenda que dice: "John Chapman, the pedlar who went to London to find his fortune but he found it in his own backyard".


Siempre se ha creído en los sueños premonitorios. 
Desde que Ramsy no está, yo tengo dos tipos de sueños que se van repitiendo casi todas las noches. Uno de ellos es que abro la puerta y Ramsy está ahí, esperando sentado en el felpudo. El otro consiste en que yo estoy en algún lugar, en un parque, en la calle, en la casa de alguien... y Ramsy aparece a lo lejos. Como no estoy segura de si es él, porque muchas veces aparece de espaldas, lo llamo, y al girarse veo que sí es él.
Sólo sueño eso, que lo encuentro, que vuelve a casa. Me pregunto si es algún tipo de sueño premonitorio, o es mi subconsciente que se niega a creer que puede ser que nunca más lo vuelva a ver, o que esté muerto.
Ahora estamos siguiendo una nueva pista, no sé si dará resultado, si será cierta, o qué pasará. Ha llegado hasta nuestros oídos, que una persona, que conoce a otra persona, que conoce a otra, que lo tiene en su casa. Que lo robó. Dado que hay varias personas por el medio, que nosotros no conocemos, creo que nos llevará un tiempo averiguar la veracidad de la historia.
Por lo menos, hay una mínima posibilidad de encontrarlo.

19.4.10

6

Hoy. Otro más. Otro día más.
Quizás esperaba algo especial. 
Qué ingenua soy, ¿no?

7.4.10

Durmiendo sola

No me gusta dormir sola. Nunca me ha gustado.
Cuando vivía en casa de mis padres, a veces imaginaba que había alguien conmigo, abrazándome, como si fuera una niña pequeña. Otras veces, metía algún peluche en la cama, simulando que me hacía compañía.

Es raro, realmente, no tengo ningún miedo, sólo es que... no me gusta, no me siento cómoda, en ocasiones me hace sentir ansiosa, y en otras deprimida. La cama se me hace demasiado grande y fría cuando no hay nadie que me acompañe.

Antes tenía a Ramsy. Cuando me echaba la siesta (en aquellos maravillosos tiempos en los que tenía el lujo de poder echarme la siesta), dormía con Ramsy. Él se hacía una bolita a mi lado, o a mis pies, y me sentía bien. Es tal mi paranoia, o lo que sea esto, que era capaz de no echarme la siesta si Ramsy no quería venir conmigo, o estaba en la calle jugando.

Ahora Ramsy no está.
Y Joaquin hoy no duerme aquí. Está de viaje por el trabajo. Y yo no quiero ir a dormir sola. Quizás por eso estoy alargando la tarde, y la noche... posponiendo el momento de ir a dormir.
Posiblemente me ponga a leer hasta olvidar que hoy me toca dormir sola.

29.3.10

Las diferentes alternativas

A veces, me da por mirar hacia atrás y preguntarme qué habría pasado si hubiese tomado otras decisiones, si en vez de coger el camino de la derecha, hubiera elegido el izquierdo, o viceversa, si en lugar de decir un sí hubiera dicho un no, o al revés.
¿Hubiera sido mejor? ¿Mi vida seguiría siendo igual que ahora? ¿Yo sería la misma persona? ¿Tendría los mismos amigos? ¿Sería más feliz? ¿O sería infeliz? ¿Viviría donde vivo? ¿Hubiera tenido las mismas experiencias?
Siempre se ha dicho que todo puede ser mejor. Y también peor. Aunque... no sé, supongo que simplemente sería diferente. Y me gusta tal como estoy, me gusta ser como soy, me gusta la gente que me rodea, me gusta mi casa, mi profesión, y me gusta todo tal como está.
Y aunque no me arrepiento de nada, ni cambiaría nada, a veces, me gustaría saber el resultado que habría tenido haber elegido las otras opciones, sólo por curiosidad.

22.3.10

Mininos

Si hubiera que elegir un sonido universal para la paz, votaría por el ronroneo.
B. L. Diamond

11.3.10

11-M

Pasa el tiempo, pero creo que aquel día, dejó en todos los españoles una huella, que perdura y perdurará año tras año. Es como una espinita clavada, que duele.

12.2.10

Mi trauma con los perros

Antes de nacer yo, mis padres compraron un perro, un pastor alemán, para llevarlo a la casa de campo de mis abuelos, como perro guardián. Mientras fue un cachorro, lo tuvieron mis padres en el piso. Y al poco de llegar él, llegué yo. Él se llamaba Sultán, y me cogió unos celos horribles, mi madre cuenta que me intentaba atacar, y que una vez lo pilló saltando a mi cuna.
Pero pronto se lo llevaron.

Yo crecí, pero Sultán me odiaba. Varias veces me atacó, me mordía el brazo, la mano o lo que pillaba, y no lo hacía para jugar conmigo, lo hacía con intención de hacerme daño.
Finalmente, el perro se volvió loco, y ya no sólo me atacaba a mí, sino a todo el mundo. Así que mi padre y mi abuelo se lo llevaron un día al monte y le pegaron un tiro con la escopeta de mi abuelo. Un triste final para un animal.

Un tiempo después, fuimos a veranear a casa de mis tíos que vivían en un pueblecito de Cataluña, al lado de la playa. Ellos tenían dos pastores alemanes para custodiar la casa.
Un día, estábamos mi hermana y yo en el jardín jugando, y teníamos a los dos perros descansando a nuestro lado. Yo me acerqué a acariciar al macho, el cual era muy bueno y juguetón, no así la hembra que se mostraba recelosa y huidiza. Sin embargo, al acariciarlo, se volvió y me mordió el brazo con todas sus fuerzas. A punto estuvo de arrancarme parte de él. Llorando y chorreando sangre, fui a buscar a mis padres que estaban en la cocina con mis tíos. Trataron de pararme la hemorragia mientras oía a mi tío fuera  chillándole al perro y pegándole una paliza que le hizo odiarme para el resto de su vida. Me llevaron corriendo al hospital a ponerme las vacunas pertinentes, y para que valoraran si necesitaba puntos en la herida. Una herida de la que aún conservo la cicatriz. Y menos mal que por lo menos, fue a mi a la que mordió, que si hubiera pillado a mi hermana que apenas tenía dos o tres años, hubiese sido una catástrofe mucho peor.
Y sí, lo sé, no debí haber acariciado a un perro, entrenado para atacar, estando durmiendo y sin que me viera. Pero, ¿cómo iba a saber lo que iba a pasar una inocente niña de 7 años?

Después de aquel accidente, le tengo pánico a los perros. Sobre todo a los pastores alemanes. Si son perros pequeños, no es tan fuerte mi temor, pero si son grandes... Les tengo horror, no soy capaz de pasar por al lado de uno sin que se me ponga el corazón a cien, mientras intento pasar lo más alejada posible.

Y después me preguntan que por qué prefiero los gatos a los perros. Pues, porque entre otras muchísimas razones que tal vez explique en otro momento, un gato nunca me ha atacado.

9.2.10

Qué alivio

Hoy he dormido, inmensamente bien no, mejor. Como hacía mucho que no dormía. No me ha despertado nada, ni el fuerte viento que ha hecho (y sigue haciendo), ni el despertador de Joaquin como todos los días, ni la caldera al ducharse... nada de nada. He dormido tan bien, que cuando he despertado, he tenido la sensación de llevar durmiendo como catorce horas o más, pero no, he dormido lo mismo de siempre. Y me he levantado con muchísima vitalidad.
Es como si haber hecho el examen me hubiera liberado, física y mentalmente, de una enorme y pesada carga. Y de repente esa carga ha desaparecido. Y ya me siento mucho mejor. Y es un gran alivio. El último mes ha sido un agobio tremendo. Un no dormir, o dormir mal. Una tensión que me agotaba y me dejaba sin fuerzas para hacer nada.
Y ahora ya respiro tranquila.

El examen me fue relativamente bien. Creía que iba a ser muchísimo más difícil de lo que fue, en plan preguntas rebuscadas o con trampa (que las había), pero la mayoría de las preguntas eran sencillas, evidentes y claras. Mi único error fue contestar demasiadas preguntas de las que dudaba, y que tenerlas mal te resta puntuación... Pero bueno, a ver qué pasa, en unos meses (ya que se lo toman con muchísima calma) sabré el resultado, tengo probabilidades de aprobar, no de sacar una plaza, pero sí de aprobar y llevarme unos puntos extra para la bolsa de trabajo.

Ahora toca relax, y ponerme al día en todo, empezando por la casa, que mañana va a llevar un profundo repaso.

28.1.10

Luchando por la música aragonesa

Mañana, 29 de enero, es San Valero, patrón de Zaragoza. Por supuesto, es fiesta, y además de comer roscón, desde hace unos años, se viene haciendo algo diferente y que quiero compartir con vosotros.

Desde hace 6 años, todos los veintinueves de enero, los músicos nos manifestamos. Y nos manifestamos tocando. Los músicos salimos a la calle e inundamos Zaragoza de música, para hacernos oír, para reivindicar ciertas cosas que creemos necesarias para que la música en Aragón no se extinga.

Extracto sacado de la web oficial:
El espíritu del RosconRock es hacernos oír, que se sepa lo que hay en Zaragoza, que hay una inquietud musical y que no se nos está haciendo caso. Que existe una falta de apoyo por parte de las instituciones y medios de comunicación, obsesionados por la rentabilidad, y cuyas políticas de difusión de la cultura local, creemos son insuficientes. Que no hay recintos habilitados ni para ensayar, ni hay una sala decente de aforo medio para poder tocar, que cada bolo que damos en Zaragoza suelen ser casi clandestinos porque los locales no tienen licencia. Que en otras localidades los ayuntamientos tienen locales de ensayo a bajo precio, salas para dar conciertos, etc. Que estamos a años luz de otras ciudades.

Año tras año, y muy poco a poco, hemos conseguido cambios. Por eso, cada año, las reivindicaciones son distintas, puesto que aún queda mucho por mejorar y cambiar en esta ciudad.
Este acto me parece muy especial, todos los músicos unidos por una buena causa, luchando por la música. Tocar en la calle, con el frío y el cierzo que hace aquí en estas fechas, es todo un acto de valor. Yo toqué en una edición, con mi anterior grupo, y se pasa realmente mal. Aunque eso no importa, porque merece la pena. Porque los viandantes se detienen a escucharte, porque se conciencian de las reivindicaciones que no se paran de repetir canción tras canción, y porque pueden disfrutar de música en directo de los grupos locales, que tan difícil tienen el tocar en salas.


Por eso os invito, a los que estéis por aquí, que os acerquéis a escuchar a los 70 grupos aproximadamente que van a estar tocando por todo el centro, mañana y tarde. Y recordar también, que habrá un sitio donde se celebre una Jam Session, aquél que se anime, puede pasar y tocar libremente.

Y sobre todo, algo que nos repatea es que el Ayuntamiento se lleve el mérito del "festival" año tras año. Mucha gente está confundida, y es que el RoscónRock no lo organiza el Ayuntamiento, lo organizan los músicos, nadie más.

Nuestro manifiesto de este año:

Carta redactada en Zaragoza, a 29 de enero de 2016.

 Ahora, echando la vista atrás, empiezo a comprender porqué ha pasado algo tan inesperado, pero si anunciado. Es curioso e irónico que ocurra justo este año, pues Zaragoza estuvo compitiendo para ser capital de la cultura europea, y sin embargo…
 Y es que todos se reían cuando se quejaban pidiendo mejoras en las infraestructuras para poder ensayar, o cuando pedían que se facilitara el acceso a las mismas con precios económicos. Se reían también cuando pedían que se cedieran los espacios públicos y abiertos para la realización de conciertos locales, o cuando se pretendía que los menores pudieran tener acceso y querían despertar el interés cultural entre los ciudadanos. Obviaban difundirlos en los medios de comunicación, desde las instituciones, o de tratarles dignamente cuando iban a tocar.
 Todos los responsables de hacer mejoras buscaban beneficiarse a sí mismos llenando sus bolsillos, e intentaban aparentar que hacían algo colgándose medallas, a la vez que iban poniendo trabas y perjudicando a quienes más tenían que cuidar.
 Hoy en día ya nadie ensaya, nadie puede escuchar un concierto porque nadie toca en directo, nadie ve ni escucha programas musicales, nadie enseña y nadie aprende música, nadie anima las fiestas y vivimos en una comunidad silenciada. Lo anunciaron y nadie les hizo caso…
 En frente se encuentra probablemente el único ejemplar de una gran especie, alguien que un día soñó que a través de sus creaciones podía transmitir sensaciones a la gente. En el espejo se ve un tenue reflejo del último músico aragonés.
 AYUDANOS A EVITAR QUE LA MÚSICA ARAGONESA SE EXTINGA!



27.1.10

El examen ya está aquí

Estoy en régimen de enclaustramiento casi. Me gustaría tener un poco más de vida social, o ratos de decir "no voy a hacer absolutamente nada y me voy a tumbar a la bartola" sin después sentirme mal o culpable.

Tengo la opo dentro de diez días, el día 7 para ser exactos. Avisaron con un mes de antelación, y fue como "¡mierda! ¡Si me queda casi todo por estudiar!". Así que cuando estoy en casa, estoy metida en este cuarto con la cabeza entre los libros y buscando una excusa para dejar de estudiar hasta el día siguiente. Y bueno, tampoco voy tan mal, sólo me quedan 5 temas para terminar todo el temario y la próxima semana la dedicaré a repasar y repasar, algunos temas más que otros, y a hacer tests y más tests hasta no poder más.

Tengo ganas ya de hacer el examen, más que nada para poder aparcar los libros, y descansar. Y poder hacer todas las cosas que he ido posponiendo, que no me van a quedar casi días en el año para todo lo que he dicho "después del examen": todas las cervezas, tapeos, cenas, visitas, juergas, compras, e-mails por responder y demás. Por no hablar de las cosas de la casa, la cual necesita ya una limpieza en profundidad.

¿No pueden tener los días algunas horas más? Porque a veces no me vendrían nada mal.