Lo bonito de prometerse con una persona es sentir que la amas tanto como para desear querer pasar el resto de vuestras vidas juntos. Que un futuro sin la otra persona a tu lado se te antoje inconcebible. Y no sólo tienes que sentirlo y desearlo, también tienes que estar preparado, o preparada, que pienses "ahora es el momento".
Dudo un poco de los matrimonios que se han casado porque "tenían" que hacerlo. Porque han tenido un hijo, o porque se sienten presionados de alguna forma, por su edad, o por su situación familiar, o porque su pareja quiere, no sé, por algún motivo que no te deje opción a preguntarte si realmente lo deseas, y si estás preparado para ello.
Que luego, todo puede salir bien, igual que todo puede salir mal. La barrera que separa el amor del odio, o del no-amor, es muy fina y muy fácil de atravesar, así que nunca se sabe.
Y no, nosotros aún no nos hemos prometido. Hace un par de años me parecía algo muy lejano, y ni estaba preparada, ni me planteaba si lo deseaba o no, posiblemente no.
Ahora, creo que sí es el momento.
1 comentarios:
Hola! Hace mil siglos nos leíamos mutuamente :) y hoy, revisando aquel blog, he encontrado el enlace. Voy a ponerme al día pero ya!.
Un saludo!
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