7.3.06

Cuídame o piérdeme

No sé en dónde oí una vez que para un hombre era díficil conseguir a una mujer, pero que aún era más difícil mantenerla a su lado. No sé en qué piensan los hombres, pero desde luego, cuanto más seguros se sienten de sí mismos, más gilipollas se vuelven. (perdonadme mis queridos lectores masculinos, estoy generalizando) Y creen que por el hecho de tener ya a la mujer que quieren, ésta no les va a dejar y van a tenerla siempre a su lado. Y olvidan que aun teniéndola, hay que seguir luchando porque siga siendo así.
Cuando empecé mi relación con A., era el hombre perfecto. Siempre tan pendiente de mí, tan cariñoso y atento, que siempre intentaba encontrar un hueco para quedar conmigo, que me mandaba mensajes que me ponían cara de tonta para todo el día y sus llamadas eran tan dulces... Pero conforme fue pasando el tiempo, se fue enfriando. Se confió demasiado. Hasta tal punto de que cuando llevabámos 5 meses juntos, tuve que hablar seriamente con él porque pensaba que me había dejado de querer y no sabía cómo decírmelo. Porque ya nunca me llamaba ni me mandaba mensajes, era muy frío cuando estábamos juntos y apenas se preocupaba por mí, porque siempre era yo la que tenía que ir detrás de él para quedar, porque parecía que ya no le importaba. Y me dijo que no, que me quería un montón y que era la mujer de su vida.
Pero yo me cansé y me desencanté. Y empecé a comportarme exactamente igual que él. Aguanté dos meses más y le dejé. No se lo esperaba. Y se quedó hecho polvo, pero nuestra relación ya no tenía ningún sentido, y mucho menos cuando acababa de conocer a un chico que me sabía dar exactamente lo que yo quería (aunque después no funcionara).
Cuando empecé a salir con J., todo era estupendo. Era capaz de sorprenderme, me mandaba mensajes súper románticos, no le importaba llegar tarde al trabajo o a donde fuera con tal de quedarse conmigo un ratito más, me mimaba un montón... Pero hace tiempo que dejó de preocuparse por las pequeñas cosas y que me siento desplazada hacia un segundo plano. Piensa que siempre voy a estar ahí y puede no ser así. Últimamente las cosas no marchan demasiado bien. Y me canso. Me canso de acabar siendo yo siempre la que va detrás. La que llama, la que manda mensajes al móvil diciendo moñerías y esperando minuto tras minuto una contestación que nunca llega. Me canso de que olvide constantemente cosas que me hacen ilusión. Que se olvide de preguntarme qué tal me ha ido ese examen tan difícil o qué me han dicho en el médico. De dar y dar, y al final sentirme vacía.
Últimamente he visto cómo muchas relaciones se han roto. Relaciones largas, de años. La monotonía las ha consumido, el "te estás dejando" o "has cambiado" han acabado con ellas.
Yo creo que hay ciertos comportamientos en una relación que deben perdurar con el paso del tiempo. Que hay detalles que no deben perderse, y que hay que intentar mantener la ilusión de los primeros días. Hay que intentar conservar la magia del principio o todo acabará en ruinas. Y por supuesto, seguir demostrando el amor, el cariño y no pensar que por muchas veces que hayas dicho ya "te quiero", por muchas caricias dadas, por muchas palabras dulces dichas, por muchos besos dados, ya es suficiente. Porque no lo es, por lo menos para mí no lo es.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sucede porque nos basamos en el miedo.

Me explico. Los hombres tenemos miedo de estar sólos, de no gustar a nadie tanto como para que nos quiera. Tenemos miedo de no ser interesantes, ni atractivos, de la soledad.
Por eso al principio somos de una manera cuando encontramos a alguien. No queremos perderla. No queremos que se aleje.

Pero no se puede tener miedo siempre, y el miedo se torna costumbre. Ya no recordamos lo que es tener ese miedo, porque el día a día, la rutina, ha reemplazado a la posibilidad de perder lo encontrado.

Y entonces dejamos de ser como éramos y somos como somos. Y entonces es cuando veis que los hombres queremos estar acompañados...cuando a nosotros nos apetece y en las condiciones que nos apetece.

Aunque claro, puedo estar diciendo tonterías, ya que yo nunca he estado con nadie, no resulto interesante y estoy sólo.
Y sigo teniendo miedo cada día de quedarme así, de manera que el que piense "yo no me comportaría así, sería cariñoso todos los días, paciente, detallista..." no es referente, ya que hasta que lo experimente (si lo experimento) no conoceré mi reacción.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Si supieras q yo he pasado exactamente lo mismo q dirías. Q abundan los hombres así verdad? los cuales, van permitiendo q la magia vaya desapareciendo. Yo al contrario q tú, soy la dejada, pero él me cambió y de q manera, produciéndome mucho dolor. No te voy a decir q al día de hoy he olvidado todo esto, pq mentiría. A veces incluso se tiene bajones, pero supongo q sigue haciendo falta el tiempo. Si a todo esto, le añades q la distancia tb ayudó, pues imagínate!!
Es difícil olvidar al q pensaste q era el amor de tu vida...

besos

Anónimo dijo...

Él cambió y de q manera (lo sobreescribo pq si no entiendes el sentido de la frase q quise decir)

besos

Anónimo dijo...

Tal vez, cuando una relación dura mucho tiempo, no sé dice ya tanto "te quiero" porque suponemos que la otra persona ya lo sabe. Y la rutina nos cansa hasta tal punto que damos todo por sabido. (¿Es posible que haya dicho algo coherente?)

Aullido dijo...

La experiencia me ha enseñado, que toda esta problematica se resume con una frase: juegos de dominancia. Y que quiero decir con esto? Muy sencillo. Buda fue el que lo expreso claramente: "el hombre sufre por que desea aquello que no puede tener". Todos anhelamos lo que no podemos conseguir, y las relaciones no son una excepcion. Eres un ser excepcional, por actuar como actuas, ya que la mayoria de la gente, actua al reves, es decir, cuando peor te portes, mas te perseguiran. Eso de que para tener a una mujer a tus pies, hay que ser una mala persona, es una verdad como un templo. Eso te hace a ti mas excepcional.
Se que va a sonar pedante o autobombo. Pero yo soy asi. Yo soy de las personas que cuando he querido, siempre he necesitado que la persona que quiero, sepa cada dia que la quiero. Y aqui me tienes. Solo. Mas solo que la una. Y todas me han dejado. Por que el ser humano es contradictorio, y por que solo queremos lo que no podemos conseguir. Y dando cariño, lo pones facil. Ese es el quid de la cuestion. Un saludo, dama, recuerda siempre, que aunque no escriba, sigo leyendote.