¿Dónde está la luz?
La respuesta es obvia: ante tí.
Más que un problema de visión lo es de interpretación de la vida misma.
Todos los temas de este disco tienen como lazo común la desdicha, la infelicidad... en suma, un sentimiento negativo en general.
Pero ahí entra la interpretación de la vida misma. Las trabas y problemas con los que nos encontramos a lo largo de ella no son más que la vida en sí misma.
Es fácil quejarse de lo que hemos perdido o no hemos alcanzado, pero si fuéramos justos, tendríamos que valorar de la misma manera todo lo conseguido o lo que se nos ha dado.
Existe una serie de personas (pocas) a las que se denomina "iluminados", porque han encontrado la senda o la forma de vivir la vida de una manera lógica, valorando y sopesando cada instante con la apropiada medida.
Yo, como ellos, opino que somos ciegos rodeados por la luz.
Es hora de quitarse la venda y dejar paso a un nuevo día.
Introducción del disco "¿Dónde está la luz?" de Warcry
La vida siempre es del color del cristal con que se mira. Por eso, muchas veces, cuando me siento miserable y siento que todo me sale mal y que soy una desdichada, me siento mal, siento que estoy siendo injusta, egoísta, porque sé que hay personas que aún están en peores condiciones que yo, pero sin embargo no soy capaz de dejar de llorar por lo que no he conseguido o por lo que me ha sucedido y dar gracias por lo que sí he conseguido y todo lo bueno que tengo. No me consuela pensar en que por muy mal que estén yendo las cosas, aún podrían ir peor.
Así que, reconozco que yo soy una más de todos esos ciegos rodeados por la luz.
La mayoría de las veces es difícil quitarse la venda que no deja ver lo bella que puede llegar a ser la vida...
2 comentarios:
Yo pienso que la luz está dentro. La de delante es la de otros.
Las cosas hay que valorarlas en su medida. Por ejemplo a mi no se me ocurre decir eso de "pues no te quejes que hay gente que tiene problemas más grandes que tú". En parte porque no es del todo correcto, porque los problemas de otros, son de otros. Y los de uno son de uno, y los siente como los siente. A la persona que asaltan, torturan, no dejan vivir, le preocupará salir de eso. Pero si sale de eso, le preocupará a lo mejor que el pan esté duro o no.
Lo que quiero decir es que cada uno tenemos nuestros problemas, y en nuestro baremos son más o menos graves. Por ejemplo me parecería ridículo decirle a alguien con cancer de pulmón "pues al lado hay uno que además de cancer de pulmón lo tiene de hígado, así que no te quejes".
Si se sigue esa lógica, solo una persona en el mundo tiene derecho a quejarse: la que peor esté de todas.
Pero tambien hay que tener claro el baremo de importancia de las cosas que nos pasan. No es normal por ejemplo montar un via crucis con lágrimas, gemidos, gritos desgarradores y depresión de una semana porque se haya roto el cepillo de dientes. Lo que suele ocurrir es que las cosas las valoramos en función de lo que nos ha pasado antes en la vida. Alguien que sólo ha sufrido molestias menores, cada cosa pequeña que le pase no la valorará igual que alguien que ha sufrido grandes tragedias. Por ejemplo a este último el no poder dormir un día puede que no le parezca tan grave, y al primero si.
Estás madurando. Como yo, como todos, porque en el fondo nunca dejamos de aprender. Y vas a aprender a establecer un baremo, una medida. Así que quéjate si sientes ganas de quejarte y aprende de las cosas que pasan.
Y nunca dejes de aprender.
Felices minifiestas :)
Un beso.
Yo también tengo esa misma sensación. Pero piensa que cada uno tiene sus problemas y también cada uno tiene derecho a llorar por ellos, independientemente de que los problemas de los demás sean más graves o no.
Si se muere un familiar tuyo y te dicen en el entierro: "no llores, no tienes derecho a llorar, piensa en las víctimas del tsunami que han perdio toda la familia". ¿Cómo te sentirías?
Un abrazo, y no pienses que eres egoísta. No lo eres en absoluto.
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