24.5.07

Gímeme al oído

No sé si es la primavera, o que me he vuelto a enamorar de ti como cuando tenía 17. No sé si son los últimos rayos de sol, o la luna llena de esta noche que se avecina.
Quiero que me hagas el amor.
Quiero que me hagas el amor salvajemente. Que me mires y me beses con deseo. Que me desnudes contemplando la belleza que sólo tú puedes apreciar. Que me excites al devorarme el cuello, al estrujar mis senos, al sentir el calor de mi cuerpo desnudo sobre el tuyo. Que te excites.
Quiero que me pidas al oído que te bese, que te desnude. Quiero oír tu respiración cada vez más fuerte y acelerada mientras mi lengua se pasea por tu pecho, y baja, baja, y baja hasta encontrar su juguete.
Quiero que me desees. Quiero desearte. Y acogerte entre mis piernas.
Quiero fundirme en tu cuerpo. Quiero que me hagas el amor, mientras la luna nos arropa.
Y que me gimas al oído.

2 comentarios:

La Marquesa dijo...

Muchas gracias!! ^^ Jeje
Por el retraso, tranquila, que no pasa nada, apenas ha sido un día sin importancia, y tampoco lo sabías XD. Lo significativo es la intención.
Respecto a lo de no perder a mis amigos..., no podría vivir sin ellos!! Defenderé lo que es "mío" con garras y dientes (muajaja).
En fin, cambiando un poco de tema, espero que no haya nada que te impida cumplir los deseos que expresas esta entrada. Y sino, pasa de todo, hágase tu voluntad y a disfrutar.
1beso!!!

Anónimo dijo...

Esta es la la historia actual de mi vida
En la que a un contendor de basura lo veo como a mi hogar
En la que mi cabeza es como un cubo lleno de abejas
En que todo lo veo cubierto por un manto de talco negro.
Que lo bello lo veo en la destrucción.
Y la verdad es una jauría en la que no puedo distinguir una sola voz..
Mi corazón tiene la edad de los dinosaurios.
Pero late con la fuerza de mil tambores.
Siento como miles de peces de piedra
Bajan y bajan por su peso
Y se quedan varados en el fondo del mar azul.
Siento en el tacto de la tierra
El retumbar de una manada de caballos
Que huyen sin saber a donde.
Con sus crines enarboladas desafiando al viento.
Oigo a los pájaros cantar y los entiendo
Invado con todas mis armas el campo del fracaso
Y riego hasta el último grano de arena con el agua de la victoria.
Siento como el sol se coloca en todo lo alto
Y chilla a la tierra.
pero esta ajena a todo sigue su curso inexorable.
Mi vida en este momento es un monologo
O un dialogo entre dos seres
Que se miran con cara de extrañeza.
Uno vestido de semilla a punto de germinar
Y el otro una oruga harta de arrastra su blando cuerpo
Por la áspera tierra que le vió nacer.
Veo como en las calles y en la radio
La gente crea y canta sus canciones
Imitando a la boca del dios.
Quien dijo que el árbol quiere vivir en el campo.
Y no sacar sus ojos o lo mas oscuro y desolado de la ciudad
No deis por hecho nada.
No penséis por nada ni por nadie.
No esperéis a ver la muerte de una sonrisa.
Y no esperéis que detrás viene una lágrima.
Con su tocado de sal y su vestido de tristeza.
Soy un pensamiento en alquiler.
Traerme todas vuestras llaves.
Pero que sepáis que todas son de la misma puerta.
Y cunado llevéis flores a mi tumba
Yo ya no estaré ahí.
Me habré ido siguiendo el movimiento de las raíces
Y observando la danza con que se mueven las víboras.
Y buscaré en el cielo mis luciérnagas.
Que una a una bailaran para mi.
Y mi perfume se suicidará
Para volver al olor de mi infancia.
Y buscaré los ojos en los que llorar
Y allí me tumbaré acurrucado
Y me dejaré llevar por mis sueños.