Creí notar un atisbo de emoción en tus ojos cuando nos encontramos. Te empezaron a brillar extremadamente, pero no le di importancia, me negué a creer que fuera esa tu reacción al verme, y me convencí de que simplemente te escocían.
Yo no supe reaccionar, me quedé allí plantada esbozando una pequeña sonrisa, sin saber qué hacer o qué decir. Y decidí esperar, aunque no llegó nada, y entonces supuse que todo seguiría igual.
Sin embargo, conforme pasaba el tiempo, me ibas sorprendiendo. No eras tú. Estabas amable, y me hablabas, y era raro. Y me resulta raro.
Hasta sonríes. ¿Qué te ha pasado? ¿Tiraste tu disfraz de ogro insensible a la basura?
¿Y ese beso? Me has dejado atónita. Casi me echo a llorar de la emoción. ¿Cuántos años hacía que no me dabas un beso? ¿5? ¿6?, o puede que más.
Increíble, me gusta tu nuevo disfraz, aunque me costará acostumbrarme.
3 comentarios:
Hola.
He llegado a tu blog de casualidad y tengo que decirte que me ha gustado mucho.
Esta muy currado y se nota que te gusta, para llevar 2 años con el...
He leido algun texto y me ha gustado, te expresas muy bien.
Espero pasarme a menudo por aqui.
Por cierto, tambien soy de zaragotham.
Un saludo
Parece mentira, pero todo tiene solución... Y mira que hacérmelo decir a mí, la persona más negativa de este planeta XD
^_^
Un poco de cariño ...
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