25.8.09

Mi recompensa

Después de cuatro años sin ir a una playa, ya casi he olvidado el olor del mar y la suavidad de su brisa en la piel.

Yo soy más de montaña, prefiero ir a cualquier recóndito lugar del Pirineo, antes que a la playa, abarrotada de gente y con ese calor húmedo pegajoso. Pero lo cierto es que la echo de menos, y que me apetece muchísimo ir. Quizás sea porque hace demasiado tiempo que no salgo de esta ciudad, y cualquier lugar es bueno para escapar, para desconectar.

Pensaba que este año iba a ser como el anterior, todo el verano aquí, que no iba a poder ir a ningún lado. Como no tengo vacaciones porque me las van pagando... Pero no, a partir de mañana, tengo cinco días de fiesta. Mi mini recompensa por haber hecho tantas guardias en julio y agosto. Ya tocaba, que he trabajado todos los fines de semana...

Así que mañana, en cuanto salga de trabajar, nos vamos. A disfrutar. A no hacer nada. A descansar. A coger un poquito de color que estoy muy pálida. A emborracharnos por las noches en la orilla del mar. A pasear sin saber a dónde ir. A reír. A comer. Y dormir. Y hacer el amor. A saborear el mar. Y querer que los días duren más...

2 comentarios:

Amapola Azzul dijo...

Me alegro que puedas disfrutar de unos días de descanso, y saborear el mar en tus ratos de ocio.

Te mereces esas vacaciones.

Yo pronto también iré al mar, estuve dudándolo pero creo que me hace falta.

Un saludo.

Anónimo dijo...

¿Qué tal con Joaquín? :)