16.11.14

Fantasmas

Es en los peores momentos de la vida cuando puedes levantar la vista y descubrir quién sigue todavía a tu lado, aun cuando has apartado a todo el mundo de tu alrededor, el suelo ha ardido bajo tus pies y te has creado un escudo impenetrable y lleno de espinas para intentar no quemarte, aunque al final lo hayas hecho igualmente. Y es entonces cuando descubres quiénes  han huido en lugar de tenderte una mano, quienes han desaparecido en lugar de intentar luchar por entrar en un mundo frío y gris aun a riesgo de resultar heridos con tal de intentar salvarte. 
No los culpo, quizás lo merezca. Pero aparte de sentirme sola, lo que más me duele es que en realidad siempre estuve sola, confié en fantasmas que creí personas reales y se desvanecieron en cuanto llegó la tormenta.

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