16.1.16

L

Huyamos. Agarra mi mano y larguémonos. Llévame lejos, a otro lugar, a otra ciudad, donde solo estemos tú y yo perdidos entre la multitud. Y recorrer las desconocidas calles hasta hacerlas nuestras, pintando a nuestro paso las fachadas de rojo pasión, dejando las huellas de nuestros corazones y sonriendo en cada esquina como si acabáramos de hacer el amor.
Llévame lejos. Huye conmigo a cualquier lugar donde despojarnos de la ropa y el reloj pueda ser tan sencillo como pestañear. Sin pensar en nada más, sin problemas, sin prisas, dejando que la vida fluya y nosotros dancemos con ella, totalmente compenetrados, de forma tan natural que parezca que lo hayamos ensayado decenas de veces.
Espósame, marca mi piel y sella mi boca con tus besos, en una promesa de amor intenso, pasional y tan ardiente que parezcamos unos insensatos por jugar con el fuego de una pasión inextinguible. 
Huyamos, sin mirar atrás. No importa dónde siempre que esté entre tus brazos y nunca sueltes mi mano.

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