Lo malo de ser una mujer y que la mayoría de los hombres quieran acabar entre tus piernas, es que ya nunca sabes si un hombre quiere ser tu amigo porque verdaderamente le interesa tu amistad o es que busca realmente acabar entre tus piernas, lo que al final acaba volviéndome una auténtica paranoica... aunque al final el tiempo siempre me da la razón.
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